Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
Una golondrina no hace verano.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Todos los blancos tienen un reloj, pero jamás tienen tiempo.
Hebra larga, costurera corta.
No existen desgracias razonables
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
No es nada que matan a mi marido.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
Una alegría esparce cien pesares.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
Maestro, El se puede comer la regla.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
Bendita la casa que a viejos sabe.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
Muerto, ¿quieres misa?.
Si existe, se ve
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Buena es la linde entre hermanos.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Mejor una buena separación que una falsa amistad
Las migas son también pan.
A cada santo su vela
Donde una cabeza grana, otra es vana.
Peores nalgas tiene mi suegra.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
Remendar y dar a putas.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
De higos a brevas, larga las lleva.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
A todo marrano le llega su diciembre.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Nunca llueve a gusto de todos.