Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
Madre holgazana cría hija cortesana.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
El jorobado no ve su joroba
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
Más feliz que marica con dos culos.
Si en septiembre comienza a llover, otoño seguro es.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
El hombre reina y la mujer gobierna.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
Los pensamientos no pagan peaje
Adonde no te llaman, no vayas.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
Los amigos se comprenden mejor en la distancia
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
El frío conoce al desnudo y el mosco al arremangado.
Poco a poco se anda lejos.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Más mamado que chupo de guardería.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
A la mujer casada, no le des de la barba.
No se manda al corazón
Cojo con miedo, corre ligero.
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
Si te he visto no me acuerdo.
Dijo el muerto al degollado: "¡A fe que estás apañado!".
Cada mozo lancee su toro.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Palabras blandas te pondrán en andas.
A lo que no puedas, no te atrevas.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
Las cadenas de la esclavitud atan solo las manos
Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
Quien no ama no vive