Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
En casa del capellán, no falta nunca el pan.
Amor de dos, amor de Dios.
En la necesidad se conoce la amistad.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
La mujer y la vaca, con día para casa.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Si hay belleza en la persona, habrá armonía en la casa.
Una manzana no cae lejos de su árbol.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
De amores el primero, de lunas las de enero.
A barbas honradas, honras colmadas.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
No se debe escupir al cielo.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Año de neblinas, año de harinas.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
La ambición mató al ratón.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
Aquel que guarda siempre tiene.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
El amor es el premio del amor
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
La fantasía es necesariamente inútil
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
Ser el último orejón del tarro.