No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Donde está la aguja está el dedal.
El ahorro es santo porque hace milagros.
Seca la garganta, ni habla ni canta.
Matanga dijo la changa.
Es más fácil plantar que recoger, pero solo se recoge aquello que se ha plantado.
A la gorra, ni quien le corra.
En San Antonio todo puerco es bueno.
Hija de vaca pintada, siempre sacará la mancha.
Hay quien a los veinte años es viejo y a los cuarenta pellejo.
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
Al que mintió una vez, nunca se le creyó.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
También los secretarios echan borrones.
Nadie se hace calvo en un rato, sino paso a paso.
El que persevera triunfa.
El que nace postrero, llora primero.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
El hombre cuando es celoso se acuesta pero no duerme.
Nadie le dio la vara; él se hizo alcalde, y manda.
Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
Estás más perdido que un juey bizco.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
El que deja una herencia, deja pendencias.
Más mueren de hartos que de faltos.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
Entre dos muelas cordales nunca metas tus pulgares.
La verdadera amistad es inmortal.
Se está ahorcando con su propia soga.
En la casa y en la fosa, el hombre vive y reposa.
El hambre es la mejor salsa
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
Lo que no está prohibido está permitido.
Beber sin comer, maña de ranas es.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
Muchos amigos pequeños, hacen a un enemigo grande.
No comer por haber comido, es bienvenido.
No es quejido, sino que jode.
Buena compañía, Dios y Santa María.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
Cada uno habla como quien es.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.