De lo que se come se cría. Y criadillas comía.
El que se apura, poco dura.
Muerto es quien ya no jadea, y vivo es quien patalea.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Ni la humildad de los pescadores ni el cinismo de los mercaderes empañaran la pureza de las perlas.
De los olores, el pan; de los sabores, la sal.
El inicio es la mitad de la tarea.
Sal a la puerta y dila puta tuerta.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
Los errores del que cura, con la tierra han cobertura.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
En pocos miles, pocos cientos.
El asunto de la jodienda no tiene enmienda.
Para sabio Salomón.
Líbrame Dios del mal duro, que del leve yo me curo.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
El que está en el lodo querría meter a otro.
El trabajo y el comer, su medida han de tener.
La paciencia es la llave del paraíso.
Niño que llora, de mear se ahorra.
Variante: Vale más rodear, que mal pasear.
Los pecados son de los hombres, no las instituciones.
El que a cuchillo mata a cuchillo muere.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Donde no hubo dolor, no hay caridad ni amor.
La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra.
Oye primero y habla postrero.
Cuando se encapota el sol en jueves, antes del domingo llueve.
El que está en pié, mire no caiga.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
Ajo hervido, ajo perdido.
Como te presentes, así te mirara la gente.
Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
La llave que se usa mucho siempre está brillante.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
Vine en el auto de Fernando, la mitad a pie y la mitad andando.
Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.
Muero más xente por comer que por ir a la guerra.
Pájaro que dos veces cría, pelada tiene la barriga.
Bebo poco, más quierolo bueno.
Cuando el tonto va, ya de vuelta el listo está.
Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de caza siempre glorificarán al cazador.
No es lo mismo llamar al Diablo, que verlo venir.
Juego de manos es de villanos.