Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
Alguien se puede salvar de un rayo; pero de la raya no.
No hay mal que dure cien años, ni enfermo que lo resista.
La suerte es loca y a todos nos toca.
Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
No hay árbol que el viento no haya sacudido.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
Come para vivir y bebe para comer.
Junio grana los trigales, si Abril y Mayo llovieron a gusto de los mayorales.
Como se va lo bueno, se va lo malo.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
No seas hornera si la cabeza tienes de cera.
En todas partes tiene la semana su martes.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
Más se queja quien caga en la manta que quien la lava.
Para abril, de un grano salen mil.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
Del médico y del enterrador, cuanto más lejos mejor.
Los cántaros que más suenan son aquellos que están vacíos.
Al mejor caballo se le van las patas.
Por mucho que sople el viento, una montaña no se inclina ante él.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.
La conjetura del sabio es mas sólida que la certeza del ignorante.
El mundo es de los audaces.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
Ya murió por quien tañían/doblaban.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
Todo mi gozo en un pozo.
Porque un día maté a un perro, mataperros me llamaron.
Haz ciento y no hagas una, y como si no hubieras hecho ninguna.
Vive la vida y no dejes que la vida te viva.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
Irse a chitos.
Con aire solano, no hay toro bravo.
Es mejor deber dinero y no favores.
Romero ahíto saca zatico.
La cuenta de la cena, no es la que nos llena.
Más vale pan duro que ninguno.
De verde claro a amarillo, va poquillo.
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
A falta de olla, pan y cebolla.
No dar ni recibir, sin escribir.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Por la facha y por el traje, se conoce al personaje.