A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
Al mal segador la paja estorba.
Esto está color de hormiga.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
En enero, enciende la abuela el brasero.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
Cierra la puerta del establo antes que te roben la vaca.
Antes que armas tomar, todo se ha de tentar.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
Mientras mis mentiras cuento, no me parece que miento.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
Cuando dude, no saludes.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
Tiempo que se va, no vuelve más.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
A río crecido, sentarse en la orilla.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
Todo en la vida tiene su medida.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
Del necio, a veces, buen consejo.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida.
El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
El ladrón piensa en el robo, y el preso en la libertad.
No hay peor ladrón que el de tu misma mansión.
La razón la tiene Sansón.
Libros cerrados, no hacen letrados.
Mal suena el Don sin el din.
No tengan miedo que yo estoy temblando.
Para alcanzar, porfiar.
Mira si tengo talento, que he puesto una casa de putas debajo del ayuntamiento.
De dos males, elige el menor.
Borrego al camión, duro a la montera.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Llámome carrasco y donde me pica me arrasco.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
Darle a uno mala espina.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Las horas amargas, son mucho más largas.
Los burros se buscan para rascarse.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
El cielo me ha designado para gobernar a todas las naciones, porque hasta ahora no ha habido orden sobre las estepas
No hay mejor espejo que el amigo viejo.