Detrás de la tormenta brilla el sol.
Trata al que no es virtuoso como si lo fuera, y se volverá virtuoso
Ladran, pues cabalgo.
A razón de catorce, siete es la media, venticinco mujeres cincuenta tetas, y si son de gorrina...cientocincuenta.
Leerle a uno la cartilla.
El arroz, el pez y el pepino, nacen en agua y mueren en vino.
Se llena antes el ojo que el papo.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
El labrador antes sin orejas que sin ovejas.
A la guerra, con la guerra.
No se va al cielo a caballo.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
Ni juegues ni trates con mujeres y vivirás como quieres.
El deber y no pagar es tan antiguo como el mear.
El que hambre tiene, en tortillas piensa.
El que en Agosto duerme, velará en Septiembre.
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
No le pegues a la yegua antes de empezar la carrera.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
El agua fría es de abajo hacia arriba.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
A Dios, lo mejor.
Del pollo en enero, hasta las plumas valen dinero.
Si quieres pollos el día del Señor, pon a incubar el día de la Ascensión.
Bien parece la moza lozana bajo la barba cana.
Lo quiere como la mula a la carreta.
Aguja calumbrienta, no estarás en mi herramienta.
No hables por boca ajena.
Oveja chiquita, cada año es corderita.
Hay que subir la montaña como viejo para llegar como joven.
Lo hermoso, a todos da gozo.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
El que más madrugo, un talego se encontró.
El vino es la ganzúa de la verdad.
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
La mujer hermosa es peligrosa.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
No hay peor astilla que la de la misma viga.
Jamón cocido en vino, hace al viejo niño.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
Por do salta la cabra salta la que mama.
No te salgas por la tangente.
Es mejor decir allí corrió, que allí murió.
Con palabras agradables y un poco de amabilidad se puede arrastrar a un elefante de un cabello.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.