La voz del asno no pasa del tejado.
Más quiero huevos hoy que mañana pollos.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
Que con su pan se lo coman.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Cuidados ajenos, matan al asno.
Zumo de limón, zumo de bendición.
Quien ha leído hasta diez mil v olúmenes escribirá con espontánea inspiración a punta de pluma.
Pan candeal no hay otro tal.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Ante la duda, la más madura.
La belleza atrae, el talento retiene y el corazón sostiene.
El que canea, no calvea.
El que poco pide, poco merece.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
En los meses frioleros, se tapa hasta el brasero.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
Si no quieres que diga mal de tí no digas mal de mí.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
El que evita la tentación, evita el pecado.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.
A ave de paso, cañazo.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Habló el buey y dijo "¡mu!".
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
Habiendo días enteros, no hay porqué coger medios.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
Lentejas, comida de viejas.
Para un hambriento, el pan cuece lentamente.
Cría fama y échate en la cama.
Bien sabe la rosa en qué mano posa.
Madre hay una sola.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
Con los años viene el seso, y se va el sexo.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
Buen oficio es no tener ninguno.
El que está a las duras, está a las maduras.
El verano es la madre de los pobres
El que fía, salió a cobrar.
El que tiene lengua a Roma va.