La letra, con sangre entra.
El que nada no se ahoga.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
Mejor no menear el arroz aunque se pegue.
Nada es verdad ni mentira, todo es del color del cristal con que se mira.
Iguales, como cabo de agujeta.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Quien busca, halla.
De aquí a cien años, todos calvos.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
El hablar mismo idioma.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
Este no ha perdido la cabeza; porque la trae pegada.
Un año bueno da para siete malos.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Donde pone el ojo, pone la bala.
Si digo que la yegua es parda, es porque tengo los pelos en las manos.
A buen comedor, quitárselo de delante.
El ladrón juzga por su condición.
Solo se acuerdan de Santa Bárbara, cuando truena.
Más vale bueno que mucho.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
La muerte es puerta de la vida.
La razón y el agua hasta donde dan.
El movimiento vence al frío, la inmovilidad vence al calor
El catalán de piedras hace pan.
El que se enoja pierde.
Mas vale buena muerte que mala vida.
La fórmula del éxito es muy simple: haz tu mejor esfuerzo y acaso le agrade a la gente.
El ruin buey, holgando se descuerna.
No hay hacienda mejor hecha que la que uno hace por su mano.
Caballo que respinga, chimadura tiene.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
En un momento, al fin del mundo te lleva el pensamiento.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
Hay que romper el huevo antes de hacer la tortilla.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
Fingir ruido por venir a partido.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Todo salto tiene riesgo.
Si la lengua erró, el corazón no.
Si un hombre tiene hambre no le des un pez, enséñale a pescar.
Bonito era el diablo cuando niño.
El perro le manda al gato, y el gato a su cola.
Cada uno extienda la pata hasta donde llegue la sábana.
Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.