Todos desnudos nacemos, y así volvemos.
El corazón es un guía que los pies siguen
Donde hay obras, hay sobras.
Botas y gabán encubren mucho mal.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Cabra por viña, peor es que tiña.
El avaro, ahondando el agujero para guardar su oro, llega al infierno.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
No se quiebra por delgado, sino por gordo y mal hilado.
Antes de hacer nada consulta con la almohada.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.
No hay hombres pobres, sino pobres hombres.
Los mejores pilotos están en tierra.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
Por el interés, hasta lo feo hermoso es.
Costumbre hace la ley.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
El que quiere subir inventa la escalera.
Aquellos polvos traen estos lodos.
La ocasión asirla por el guedejón.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
.Usted no necesita un palo grande para romper la cabeza de un gallo
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
A la moza que mal lava, siete veces la hierve el agua.
Más perdido que un moco en una oreja.
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.
A la gallina no le pesan sus plumas.
Para quien no tiene a la suerte de su parte, todos los días son martes.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
El que se queja, sus males aleja.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Vela que arde por las dos puntas, poco dura.
Quien lee y escribe no pide pan.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
Las enfermedades son el impuesto que se paga por los placeres prohibidos.
Siempre la cuba huele a la uva.
La visita como el muerto , a los tres días huele mal.
Hazlo bien para que no tengas que hacerlo dos veces.
De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
Quien destaja no baraja.
Cuanto uno es más honrado, tanto es mayor su pecado.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.