Con cuatro que obedezcan, uno que mande.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
Si se pierde enero, búscalo por la flor del almendro.
El juego del puto, la primera carta es triunfo.
Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
¿Usted qué come que adivina?
La mala oveja se ensucia en la colodra.
Junio, Julio y Agosto, ni dan vino ni mosto.
El sueño es alimento de los pobres.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
En esta vida insensata, ni al rico le sobra plata.
Todo es según el cristal con que se mira.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Agua por Virgen de Agosto, quita aceite y agua el mosto.
Las mujeres más hermosas, no siempre huelen a rosas.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
Abogado de ricos, mal de pobres.
Cuando en Abril truena, noticia buena.
Las bellas, más lindas son, con mera agüita y jabón.
Por San Andrés, corderillos tres.
Come poco y cena más poco, duerme en alto y vivirás.
El que aconseja, no paga.
Blanco hielo, es de lluvia mensajero.
No todo el que chifla es arriero.
Cuando mi hijo fue al baño, trajo que contar todo el año.
El amor es atrevido más que la ignorancia.
Agua en Marzo, hierbazo.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Dar puntadas.
Salir junto con pegado.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
Amar a todos, confiar en nadie.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
En este mundo al revés, no hay amor sin interés.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
Es mejor precaver que tener que remediar.
Blanco y mojado, sopas de leche.
Si el pimentonero se acerca a tu casa, la nieve baja.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.