El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Las espinacas son la escoba del estómago.
Quien se quemare, que sople.
Flor de almendro, hermosa y sin provecho.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Como haces tu cama, así la encuentras.
Quien poda en Mayo y alza en Agosto, ni coge pan ni mosto.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
Un abuelo es como un caballo salvaje que ha sido entrenado por su hijo para que lo cabalgue su nieto.
Si a la abeja ves beber, muy pronto verás llover.
Solo hay una forma de ser felices a través del corazón, y es no tenerlo
La mentira dura hasta que la verdad florece.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
El aragonés fino después de comer tiene frío.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
No es lo mismo hablar con el torno que con las monjas.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Mujer ordenada, con poco lleno su casa.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
Solo hazlo y terminará el pánico.
Donde hay orden, hay bendición.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
Codicia mala, el saco rompe.
¿saldrá humo de una chimenea apagada?.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
Algo es algo dijo un calvo. Y se encontró un peine sin púas.
Más logran las lágrimas que las palabras.
Plata de cura, ni luce ni dura.
Hablando nos entendemos.
A un burro le hacían obispo y lloraba.
No enturbies aguas que hayas de beber.
Beber, hasta la hez.
Haz el bien y olvídalo.
Don Din nunca parece ruin.
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
Hacer un hueco para tapar otro.
Lo que me debe Juan no me lo puede pagar; pero si se muriera, menos pudiera.
Abril, uno bueno entre mil.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
Hace un frío que se hielan las palabras.
De joven maromero y de viejo payaso.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
En arca abierta, el justo peca.