En Mayo lodo, espigas en Agosto.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Pan ajeno, caro cuesta.
El santo ausente, vela no tiene.
Abrojos, abren ojos.
Ruin amigo no vale un higo.
El amor es como la sombra: sobre la montaña, es inútil buscarla; en el agua, no teme la humedad; en el fuego, no tiene miedo de quemarse.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
A chico santo, gran vigilia.
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
El mejor disfraz, el tiempo te lo dará.
A ningún tonto le amarga un dulce.
Cuerpo en la cama, sino duerme, descansa.
Un libro cerrado no es más que un rimero de papel.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Pelo mal cortado, a los quince días igualado.
Si tiene remedio,¿ por qué te quejas? Si no tiene remedio, ¿por qué te quejas?
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
Pájaros del mismo pelo juntos emprenden el vuelo.
Tienen el mismo principio, pero no igual, el sueño y la muerte.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
El que vale, vale, y el que no a la Marina.
Bebe vino y come queso y llegarás a viejo.
Dejar al gato con el pescado.
El que tiene narices, no manda a oler.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
Moza reidora, o puta o habladora.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
Fiebre cuartana no hace jamás sonar campana.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
La marcha instruye al asno.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Allí perdió la dueña su honor, donde habló mal y oyó peor.
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
Irse con la soga entre los cachos.
Zamarra vieja, más calienta que una nueva.
Quien se quemare, que sople.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
El que paga mal, paga dos veces.
Cuando llueve y graniza hace la vieja longaniza.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Llenarle la cuenca a alguien.
Quien te quiere, no te hiere.
Si en verdad eres estrella, no te alumbres con tea.