Conforme ven el traje, tratan al paje.
Para conservarse en forma, poca cama, poco plato y mucha suela de zapato.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
La suerte está echada.
Cinco: por el culo te la hinco.
Callar como puta tuerta.
Vejez y hermosura nunca se vieron juntas.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
Mal apaña quien no engaña.
Perro flaco soñando con longaniza.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
Yo que callo, piedras apaño.
No hay nada más hermoso que un padre llegue a convertirse en amigo de sus hijos, cuando estos lleguen a perderle el temor pero no el respeto.
El ruin calzado sube a los cascos.
La muerte lo mismo come cordero como carnero.
No está Dios en higueras que oiga a putas y a viejas.
En almoneda, ten la boca queda.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
Gallo fino no extraña gallinero.
No puedes guiar el viento, pero puedes cambiar la dirección de tus velas.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
Por San Miguel trisca la nuez, y la manzana después.
A tu marido muéstrale el culo, pero no del todo.
Es ley la que quiere el rey.
Vino mezclado, vino endiablado.
Paciencia y barajar.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Nunca es lo mismo una comida recalentada ni una amistad reconciliada.
Más mueren de ahítos que de aflitos.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
¡Ay putas, y como sois muchas!.
Hierba segada, buen sol espera.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
Año de heladas, año de parvas.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
Lloviendo en San Juan, quita vino aceite y pan.
Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.