Quien mocos envía, babas espera.
Largo el pelo, corto el seso. Por las mujeres va eso.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Los ríos hondos corren en silencio, lo arroyos son ruidosos.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
La vida da muchas vueltas.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
El enfermo necesita del medico, el médico no necesita del enfermo.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
Nadie puede ser llamado feliz antes de su muerte.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Boca sin muelas, molino sin piedras.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
No hay alguno tan pobre que la muerte no le sobre.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
No hay mujeres feas, solo poco alcohol.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
La gota que derramó el vaso de agua.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
El más fuerte teme a la muerte.
En el juego y el licor, se reconoce al señor.
Pan de centeno y agua de navazo ensancha las tripas y estrecha el espinazo.
Nadie arrebañando engorda.
El que canta, sus males espanta.
Un buen día nunca se olvida.
Ingratos hacen recatados.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Si los hijos salen de casa, no es fácil reunirlos de nuevo.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
No hay mandado como el que hace el mismo amo.
En la amistad, quien más da, menos recibe
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
Quien hizo una, hará ciento.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
Hasta el rabo, todo es toro.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
A cada día su pesar y su esperanza.