A quien feo ama, bonito le parece.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
En Abril sale la espiga del cascabil.
Muestra gran respeto por tu semejante.
El que no llora no mama.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
El pescado y el huésped, a los tres días hieden.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Madre quiero ser, e hijos tener.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
No es oro todo lo que reluce, ni harina lo que blanquea.
No comas judías cuando hayas de andar entre gente de cortesía.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
La avaricia rompe el saco.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Si una puerta se cierra, otra se abre.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
Ruego y derecho hacen el hecho.
La muerte es flaca y no ha de poder conmigo.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Oir a todos, creer a pocos.
A amante que no es osado, dale de lado.
Hacer del san benito gala.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Feria de loco es el mundo todo.
Bailarines en cojos paran.
De uvas a peras.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
Un corazón tranquilo es la vida del cuerpo
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Amor y dinero nunca fueros compañeros.
No repartas tus palabras a la gente común ni te asocies a uno demasiado expresivo de corazón.
Está como padre, que le llevan la hija.
En cada casa cuecen habas, y en la mía calderadas.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
Boca con boca se desboca.
Los ríos hondos corren en silencio, lo arroyos son ruidosos.
El queso y el barbecho, de Mayo sea hecho.
Habla de la guerra, pero no vayas a ella.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Quien mocos envía, babas espera.
Que dulce queda la mano al que da.
Ni lava ni presta la batea.