La desgracia de un loco es dar con otro.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
El pobre y el cardenal, todos mueren por igual.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Cuando Dios borra, escribir quiere.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
El que paga la primera ronda, se ahorra la cuenta de la cena.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
El puerco y el noble, por la casta se conocen.
Pídele a Dios que muera si quieres que dure mucho.
Pasada la riña fiera, queda sangre en la gallera.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
No hay nacimiento pobre ni muerte rica.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Haz lo que haces.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
El zorro cree que todo el mundo come pollo como él.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Al que teniendo cama duerme en el suelo, no hay que tenerle duelo.
De mala sangre, malas morcillas.
Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
Parva trillada, parva beldada.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
En Noviembre, mata tus cerdos.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
Viento del solano, agua en la mano.
Quien cae no tiene amigos.
Sin vino, no tendría el concejo tino.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
No sabrás quien es tu amigo antes de que se rompa el hielo
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
Limosnero y con garrote.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
Con uno solo de sus cabellos una mujer puede arrastrar un elefante.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
Las palabras no tienen alas pero pueden volar miles de kilómetros
Aquel a quien amamos no tiene defectos; si le odiáramos, carecería de virtudes.
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
Madre piadosa hace hija asquerosa.
Mejor precavido, que arrepentido.