Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
Más vale maña que fuerza.
El amor más grande es el de una madre, a continuación el de un perro y por último el de un amante
Pocas palabras son mejor.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
Van al mismo mazo.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
Puso pies en polvorosa.
No somos ríos, para no volver atrás.
Hay quien no ve su camino.
No saber ni torta.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Cuando llueve y hace sol, canta el gallo del Señor.
Cada casa es un caso.
Ara con heladas, que matarás la grama.
Comparte la carga y ésta será más ligera.
El Rey es poco para su porquero.
Cuando el elefante y el caballo se ahogan, el asno pregunta si el río lleva mucho agua.
Muchos respetan el poder del rey, todos respetan el poder de la espada
La soga, tras el caldero.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Prefiere la deshonra de la caída, a la deshonra de las muletas.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Días y ollas hacen grandes obras.
Antes de hablar, pensar.
El vino no tiene vergüenza.
Con buen queso y mejor vino, más corto se hace el camino.
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
Robles y pinos, todos son primos.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
Fía mucho, más no a muchos.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Qué inflama rápidamente,se extingue pronto.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.