Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
Cuando el grillo canta, no hace falta la manta.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
Las cañas se vuelven lanzas.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
Manos duchas comen truchas.
Al aguador, su cuba y no la borla del doctor.
La religión presenta pocas dificultades a los humildes, muchas a los orgullosos, insuperables a los vanidosos
Cuando pitos, flautas; cuando flautas, pitos.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
La niñez se va para lejos; si vuelve ya estamos viejos.
Sirva de algo mientras se muere.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Más vale tuerta que muerta.
Dicen que el hombre no es hombre hasta que no oye su nombre de labios de una mujer.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
A ama gruñona, criada rezongona.
Para los Santos, nieves en los cantos.
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
Yemas de Abril, pocas al barril.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Sobre advertencia no hay engaño.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
Antes di que digan.
Una mentira puede matar mil verdades.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
Faldas largas, algo ocultan.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
O comer en plata, o morir ahorcado.
A ojo de buen cubero.
Cada año, calzones de paño.
Si cada uno barriera delante de su puerta, ¡qué limpia estaría la ciudad!
No desesperes: de las nubes más negras cae un agua que es limpia y fecunda.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Si una nación tiene un héroe, estará salvada.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Antes doblar que quebrar.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.