Después de que baile bien aunque sea fea.
La buena mula en el establo se vende.
La felicidad de una casa tranquila se valora cuando la paz deja de existir
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Cada uno interpreta a su manera la música del cielo
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Llegar y besar el santo.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
La lealtad se paga.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
El amor es eterno, mientras dura.
La que da beso da d'eso.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
El cuchillo no conoce a su dueño.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Tema menos y espere más; coma menos y mastique más; quéjese menos y respire más; hable menos y diga más; odie menos y ame más y todas las cosas buenas serán suyas.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Belleza sin bondad es como un vino picado
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
El amor entra por los ojos.
Compra la lanza apuntada a tu corazón si no quieres sentir su punta.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Cual es el rey, tal es la grey.
Los mejores consejos, en los más viejos.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
Variante: Dos que se acuestan en el mismo colchón acaban siendo de la misma condición.
A fin de que seas mejor, purifícate todos los días.
Febrero, corrusquero; Marzo, ventoso; Abril, lluvioso; Mayo, loro, cubierto de oro.
A rocín viejo, cabezada nueva.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
El hombre es para el hombre un espejo.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
Solo una puerta no abre el martillo de oro: la puerta del cielo.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.