Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Ya que no eres casto, sé cauto.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Cada cual en su corral.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
A secreto agravio, secreta venganza.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
Ninguno que beba vino llame borracho a su vecino.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
Más tarde, los cuernos serán increíblemente especiales.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
De noche todos los gatos son negros.
El agua del pozo no fluye en el agua del río.
Cosa muy querida, presto perdida.
Donde no hay regla se pone ella.
Caminito comenzado, es medio andado.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
muero Marta, y muero Harta.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Mi mujer ha malparido, trabajo perdido.
En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
Todos llorando nacieron, y nadie muere riendo.
Trabaja y no comerás paja.
Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
Al son que me hicieres, a ese bailaré.
Una cabra no puede llevar la cola de otra cabra.
Nunca serás amado si solo piensas en ti mismo
Nadie le da vela en este entierro.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.