Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Cuando naciste tú llorabas y todos alrededor sonreían. Vive la vida de modo que cuando mueras tu sonrias y todos alrededor lloren.
A cada ollaza su coberteraza.
A este son, comen los del ron, ron.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
Un solo dedo no puede atrapar un piojo.
Los celos son el amor propio de la carne
Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
Cantando y cantando, las penas se van aliviando.
No hay medicina para el miedo.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Más haces callando que gritando.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Caminito comenzado, es medio andado.
Llegar al humo de las velas.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
La hora más obscura es justo antes del amanecer.
Antes que el deber está el beber.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
Se defiende más que un gato boca arriba.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Saltar de la sartén para caer en las brasas.
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
Agua, agua, que se quema la fragua.
¿Mirón y errarla?.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Por los cuernos se agarra el toro.
Zurra que te zurra y así andará la burra.
A gato viejo, rata tierna.
Para la virtud somos de piedra, y para el vicio somos de cera.
Higos y nueces no se comen juntos todas las veces.
A refajo verde, ribete encarnado.
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
A donde fueres haz lo que vieres.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
El que mucho abarca, poco acaba.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
La boda de los pobres, toda es voces.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.