No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Como vinagre a los dientes y humo a los ojos es el perezoso para quienes lo emplean.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Hay que dejar ir al mundo como va
Ni miento ni me arrepiento.
Detenerse después de probar un poco algo.
El que tienes más saliva, come más hojaldres.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Si amas a alguien, déjalo libre.
La felicidad da la vista a un ciego
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
La flor del romero, de la abeja es curandero.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
No busques pan en la cama del can.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Cuentas claras conservan amistades.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Escucha el silencio... que habla.
Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
Quien anda con lobos a aullar aprende.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Darás con la cabeza en un pesebre.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Bien convida, quien prestó bebe.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
El solo olor de un buen frito, no nos sacia el apetito.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
No hay cosa más fría que las narices de un perro y el culo de la mujer.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Buen amigo es el gato, cuando no araña.
Ávila, santos y cantos.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.