La col hervida dos veces mata.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
El arandino se lava con vino, lo lleva de camino y lo bebe de continuo.
De tales devociones, tales costurones.
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
El peje que olió el señuelo, ya no se traga el anzuelo.
Quien más tiene, menos suelta.
Dijo un sabio doctor que sin cielos no hay amor.
Aún no asamos y ya pringamos.
Más vale callar que con borrico hablar.
La fantasía es la loca de la casa
Que cada perrillo se lama su cipotillo. (Variante: que cada perrico se lama su cipojito (Cartagena)
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
El amor encogido en poco es tenido.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
Confesión obligada, no vale nada.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
El dolor embellece al cangrejo.
Demasiada amistad genera enfados
Perros raspan, pero la caravana passa.
El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
Si tu vida es dulce, haz mermeladas.
Un pájaro no canta porque tenga una respuesta. Canta porque tiene una canción.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
A buen salvo está el que repica.
Rocíos de Agosto, miel y mosto.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Es por bondad de corazón por lo que el cangrejo rechazó que Dios le fabricara una cabeza.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
En cojera de perro y en lágrimas de mujer, no has de creer.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Sopas y morder, no puede ser.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
Al potro que le alabe otro.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.