Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
Abejas sin reina, la colmena en ruina.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Una flor no hace primavera.
Frio, frio, como el agua del rio.
El saber no ocupa lugar.
El que se acuesta con hambre, sueña con viandas.
El que se rompe los dientes con la cáscara raramente come la almendra.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
Bebe vino y come queso, y sabrás que es eso.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Quien a buen árbol se arrima, va un perro y se le mea encima.
El que llega tarde, no bebe caldo
Ponle a un perro un nombre sabroso y cómetelo.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Hablen cartas y callen barbas.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Cada paso que da el zorro le acerca más a la peletería.
El amor es eterno, mientras dura.
Las uñas de gato y hábitos de beato.
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
En ausencia de la bella, sus encantos van con ella.
Duerme más que un gato con anemia.
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
Guagua que llora mama.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
No quieras nunca buenos comienzos.
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Precaverse contra un posible percance.
La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.
Como canta el abad responde el monaguillo.
El perro es más sensato que la mujer, puesto que no le ladra al amo.
El corazón no habla, más adivina aunque calla.
Las abejas hacen la miel, y las moscas se la comen.
El odio es motivo de disensiones, pero el amor cubre todas las faltas.