La pasión embellece lo feo
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
Aprende llorando y reirás ganando.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.
Estoy hasta las manos.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
Compañía de dos, compañía de Dios.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Contra gustos no hay nada escrito.
De noche todos los gatos son negros.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
El amor es una extraña criatura dulce y absurda que se alimenta de fantasía y muere de saciedad
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
La admiración alaba, el amor es mudo
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
Si no vas a planchar, no arrugues.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Hierba mala nunca muere.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
No hay mejor vecina que tu cocina.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
La amistad que nace del amor es mejor que el amor mismo
Un amigo vale cien parientes
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.