Con amor y aguardiente, nada se siente.
Es mejor callar que con tontos hablar.
Una abeja vale más que mil moscas
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
De las mujeres bellas y de las flores de mayo se va la belleza en un día
Las fiestas en donde estés, la Navidad en casa.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
Más peligroso que mono con navaja.
Más vale que sobre que no que falte.
Para la hormiga el rocío es una inundación.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
Por Navidad, sol, por Pascua, carbón.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
El agua tiene babosas.
El mal que salió de mi boca voló hasta tu corazón.
La práctica hace al maestro.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Obremos a no ver, dineros a perder.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Amor con celos, causa desvelos.
La intención es lo que vale.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Freír todo el arenque para comer las huevas
El que tiene narices, no manda a oler.
Por los ojos entran los antojos.
Amor viejo, pena pero no muere.
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Más doblado que carpa de camión.
Escucha tu corazón... que sabe.
Haz buena harina y no toques bocina.
Más peligroso que chocolate crudo.
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
Peor que pulga en la oreja
Serio como perro en bote.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
El amor, unas veces soñador y otras volador.
Esposa mojada, esposa afortunada
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
Mientras el vaso escancia la amistad florece