El flaco cuando no es hambre, es resistente como un alambre.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
El verano es la madre de los pobres
Año bisiesto, hambre en el cesto.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
Cuesta abajo, hasta la mierda corre.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
Ya que me das el consejo, dame también el remedio.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
No hay linaje sin putas ni muladar sin pulgas.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
Solo nadando contra corriente es posible alcanzar la fuente.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
De cada diez hombres favorecidos, cinco contentos y cuatro desagradecidos.
En el peligro se conoce al amigo.
Acarrear leña para apagar un incendio.
Todo va a parar al dedo malo.
Lo barato es caro y lo caro es barato.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Dios escribe derecho, por renglones torcidos.
El que tiene capa, escapa.
Por el pico, muere el grande y el chico.
Nunca segundas partes fueron buenas.
Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda.
Las medias ni pa las mujeres.
A quien dan, no escoge.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
Un señor sí y un señor no, son dos señores.
No le pidas trigo a la tierra que no riegues a diario.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
Día de agua, taberna o fragua.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Muchachada que nace barrigón, ni que lo fajen Chiquita.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
Más son los amenazados que los acuchillados.
Mata al tigre y le tiene miedo al cuero.
Hacer de una pulga un elefante.
Dar la callada por respuesta.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Amor y dinero nunca fueros compañeros.
Más vale fracasar en el intento que no intentar algo por temor al fracaso.