Variante: Pobre con rica casado, más que marido es criado.
Más vale fracasar en el intento que no intentar algo por temor al fracaso.
Hombre casado, burro domado.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
A barba moza, vergüenza poca.
Muchos respetan el poder del rey, todos respetan el poder de la espada
Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.
Más vale agua del cielo que todo el riego.
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
No se atrapan moscas con vinagre.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Zanahoria borracha, pan y centeno, llenando la tripa, todo está bueno.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
La suerte la pintan calva.
El que presta, a pedir se atiene.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
No creas jamás que tu enemigo es débil.
Sabe más que Lepe, Lepijo y su hijo.
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Que se calle Doña Chepa, y mejor que hable quien lo sepa.
Burro amarrado, leña segura.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Caballo que es bueno, no ha de menester mucho sonar de su timbre.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
Cada cabeza es un mundo.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
El hombre que conoce todo lo que la humanidad ha creído, ¿cómo es posible que siga creyendo?
Tanto hace por su fama quien te envidia como quien te alaba.
Antes perderá el hombre el diente que la simiente.
Cien amigos son pocos; un enemigo es mucho.
La mujer del césar, no solo ha de ser honrada, sino que lo ha de parecer.
A quien mucho tiene, más le viene.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
No es lo mismo dos tazas de té, que dos tetazas.
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
Amistad que murió, nunca renació.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Como el asno, tocaste la flauta por casualidad.