Ambicioso subido, pronto caído.
En el paisaje de primavera, no hay mejor ni peor. Las ramas que florecen crecen naturalmente, algunas mucho, algunas poco.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
A golpe dado no hay quite.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
Dando al diablo el hato y el garabato.
De la esperanza vive el cautivo.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.
Alabanza propia es vituperio.
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
El mundo es un tira y afloja, y para que unos rían, otros lloran.
No hay como quitarse de en medio para dejar de ser imprescindible.
El ladrón piensa en el robo, y el preso en la libertad.
El catalán de piedras hace pan.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
El que mucho ofrece, poco da.
Mala olla y buen testamento.
Puerco no se rasca en javilla.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
La zagala y el garzón, para en uno son.
Como me tratan de gato salvaje, me pongo a robar gallinas.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Nunca falta de que reírse.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
No hay bestia que no brame en su guarida.
El que mal anda, mal acaba.
La edad primero que la belleza.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
La tos seca es de la muerte trompeta.
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
Los hijos son lo que la madre quiere.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
Piensa con menos emociones y vivirás largos días.
Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.
A picada de mosca, pieza de sabana.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Quien se levanta tarde, estará corriendo todo el día.
El harto no se acuerda del ayuno.
Lo que hace tu mano derecha que no lo sepa tu izquierda.