Hijo malo, más vale doliente que sano.
La mujer y la sartén en la cocina es donde están bien.
Dar una higa al médico.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
Inteligencia y belleza: gran rareza.
Cuando el gran señor pasa, el campesino sabio hace una gran reverencia y silenciosamente se echa un pedo.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Tres españoles, cuatro opiniones.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
Con cuatro que obedezcan, uno que mande.
En un boda no se pierde un hijo sino que se gano un hija.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Dar limosna no aligera la bolsa
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
Come poco y cena más poco, duerme en alto y vivirás.
Días de mucho vísperas de ayuno.
Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado, si no quieres que pase hambre nuevamente enséñale a pescar.
El que sale a bailar, pierde su lugar.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Montado sobre un tigre, difícilmente se puede bajar.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Si no plantas en primavera, no recogerás en otoño.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
Las patatas cocidas, alargan la vida.
Variante: Al pot petit la bona confitura.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
Casamiento y gobierno, destino del cielo.
La lluvia de Abril cabe en un barril.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
El trabajo es bendito; por eso ni se toca.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
Es en lo más estrecho del desfiladero donde comienza el valle.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
A la hija, tápala la rendija.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
La carne está pronta y el cuchillo no corta.
El cebo es el que engaña, no la caña.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
A golpe dado no hay quite.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
Ambicioso subido, pronto caído.
Dando al diablo el hato y el garabato.