Casa hecha, bolsa deshecha.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
Necesitado te veas.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
Más pija que el Don Bosco.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
Hombre harto, no es comilón.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
El diente de la cabra menos come que daña.
Borrón de escribano no es sin engaño.
Eso no te lo despinta nadie.
Viejo cansado, muerto o corneado.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
Para que nazcan virtudes es necesario sembrar recompensas.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
Con buena escoba, bien se barre.
Para morirse, siempre hay tiempo.
Miren quién habló, que la casa honró.
Otro problema para mi coño, no tengo coño, no tengo problemas.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Vino y pan andar te harán.
Más groso que el Guelpa.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Conseguir una mujer bella es fácil, pero conservarla es difícil
Por pulido que sea, no hay culo que no pea.
Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de caza siempre glorificarán al cazador.
Cantó el pajarillo y descubrió su nidillo.
El que adelante no mira, atrás se queda.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
Está como abeja de piedra.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
Yo estudio derecho, dijo el borracho.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
No digas no sin saber por qué no.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
No hay mujeres feas, solo poco alcohol.
Oigo mi gallo cantar, pero no sé en que corral.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
Quien lo comió aquél lo escote.