Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Oye primero y habla postrero.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
¿Qué se ha de hacer, si la escobita no quiere barrer?.
Cuando una mujer te pida que te tires por un tajo, pídele a Dios que sea bajo.
Existe la falsificación debido a que existe algo que es real.
El que por su gusto corre, nunca se cansa.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
No es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia.
El buey ruin pereceando se descuerna.
Hay mujeres que tienden a subir, y hay otras que suben a tender.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
Cada día trae su propio afán.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Donde bien me va, allí mi patria está.
Molino cerrado, contento el asno.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
A cuenta de los gitanos hurtan muchos castellanos.
Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
Contra la muerte no hay ley, mata al papa, mata al rey.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
A la que te criaste, te quedaste.
El buen saber es callar, hasta ser tiempo de hablar.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Más querría un dinero que ser artero.
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
Cuanto más se sabe, menos se asegura.
De mí y de todos te burlarás, pero de Dios no escaparás.
En Octubre de la sombra huye, pero si sales al sol, cuida de la insolación.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Sin sal, todo sabe mal.
Al que no sabe de vacas, la boñiga lo embiste.
Del monte sale, con que se arde.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
A largos días, largos trabajos.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
Quédate quieto y el mundo te tomara por filósofo.