A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Por San Andrés, el mosto, vino es.
La fuerza no es un remedio
Araña muerta, visita cierta.
Poca hiel hace amarga mucha miel.
En Septiembre o llena los puentes o seca las fuentes.
Las cosas lo que parecen.
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
La envidia y las fiebres matan al que las padece.
A escote nada es caro.
Las cortinas de una alcoba son como las de un tribunal, y la cama de marfil es parecida a una cárcel
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
A la vasija nueva dura el resabio de lo que se echó en ella.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
La contemplación del vicio es vicio.
Un "quizá" no dice nada.
Sueño sosegado no teme nublado.
Las espinacas son la escoba del estómago.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Solo ves el árbol y no el bosque.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
La vida da muchas vueltas.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Una cáscara de coco llena de agua es como un océano para una hormiga.
Todo lo que no es dado es perdido
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Malo es cojear delante de un cojo.
Los encargos con dinero no se olvidan.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Beber sudando agua fría, catarro o pulmonía.
Septiembre el vendimiador, corta los racimos de dos en dos.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
La mentira nunca muere de vieja.
Artero, artero, más non buen caballero.
Si se muere el que me debe, todo se pierde.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
El que en casarse acierta, en nada yerra.