Bota vacía la sed no quita.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Todo mono sabe en que palo trepa.
Nadie sacia su apetito, con solo huevo frito.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Hombre canoso, hombre hermoso.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
De bajada todos los santos ayudan
Si las orejas sacude la burra, agua segura.
¡Qué buenas sois mis vecinas!, pero me faltan tres gallinas.
No te duermas entre las pajas.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Las paredes tienen oidos.
Acá como allá, y allá como acá.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
Toda desgracia es una lección.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
No todos los que tienen un gran cuchillo son verdugos
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
La tierra será como sean los hombres.
Mano cuerda no hace todo lo que dice la lengua.
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
La mala cama hace la noche larga.
No tengo gato, ni perro, ni velas en ese entierro.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
Septiembre frutero, alegre, festero.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
Voy a ir hacer un mandado.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Donde lloran esta el muerto.
A ojo de buen cubero.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
Las apariencias engañan.