Da de comer a un hombre y te obedecerá.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
El abismo lleva al abismo
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro, que cinco son con el rabo.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
No todos los que van a la iglesia son santos
Quien miente, pronto se arrepiente.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
No me castigues con el látigo de tu desprecio.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
Si no amase a las mujeres bellas, Dios no las habría creado
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Las estaciones construyen una fortaleza y la derruyen
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
Abril frío, poco pan y poco vino.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
La fantasía es necesariamente inútil
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Burro suelto del amo se ríe.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
Gallo que mucho canta....no cria manteca.
Remendar y dar a putas.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
El agua del pozo no fluye en el agua del río.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Mala memoria tiene el gallo, pues canta porque olvida que ya ha cantado.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
No sirve ni para llevarle la puerca al barraco.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
Niebla en alto, lluvias en bajo.
De la norteña y la tapatía, la primera tuya, la segunda mía.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
Antes de hablar, pensar.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Eso es como pedirle peras al olmo.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
En la cárcel y en la cama se conoce a los amigos.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.