Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
Cada uno interpreta a su manera la música del cielo
Más tiran un par de buenas tetas que una pareja de bueyes.
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
Cuando tú vas, yo vuelvo.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
El amo no siempre tiene razón, pero es el amo.
Tiran más tetas que carretas.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
A la fuerza no es cariño.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
El caballo es regalado, ¿y exiges que traiga bocado?.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
La lluvia de primavera es tan preciosa (valiosa) como el acerte.
El francés no es de natura si no prende al que se asegura.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Cada uno canta como le pagan.
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
¿Quién te metió por puerta de tu enemigo?. Hambre y frío.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
A consejo ido, consejo venido.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
No seas mono, porque te bailan.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
Un buen día nunca se olvida.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
Vale más ser cobarde un minuto que estar muerto todo el resto de la vida.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Tengo más sueño que una cesta de gaticos al lado de la invernadoiro.
Decir la verdad es como escribir bien, se aprende practicando
Encima de la leche, nada eches.
Bodas y aguas, como son guiadas.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
No cuentes los polluelos antes que salgan los huevos.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
Pan no mío, me quita el hastío.