O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Al endeble todos se le atreven.
Mal se cuece olla que no se remece.
Si quieres saber como es tu amigo, túmbate al borde de un camino y simula que estás borracho.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.
Estreno de traje fino, preciso chorreón de vino.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
La felicidad viene a la casa donde se ríen.
Araña de día, carta o alegría.
Cuando el hambre da calor, la batata es un refresco.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
Ocurre en las mejores familias.
Vicio no castigado crece desatado
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Buena vida, padre y madre olvida.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
Para los hombres de mar, antes que letras nadar.
A veces se llora de alegría.
Lleno de pasión, vacío de razón.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
Baila Antón según le hacen el son.
Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
El amor es para los hombres el estado natural del alma
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
A buena mujer, poco freno basta.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Hay quienes pasan por el bosque y no ven leña para el fuego.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
Amigo lejos, amigo muerto.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Del mirar nace el desear.
Con palabras agradables y un poco de amabilidad se puede arrastrar a un elefante de un cabello.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Hay ayudas que son lavativas.
Allí donde reina la fuerza el derecho huye
Quien se venga encontrará la venganza de los dioses