Vencer no es vergonzoso
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
Amigo lejos, amigo muerto.
Cuando las vigas se rompen se reconstruyen; cuando los hombre mueren se les sustituye.
Amigo de todos, loco con todos
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Arte para lograr es el dulce hablar.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
A buen salvo está el que repica.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Perros raspan, pero la caravana passa.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Borracho que come miel, pobre de él!
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
La vida es la novia de la muerte.
No habiendo lomo, de todo como.
Basta un minuto para hacer un héroe, pero es necesaria toda una vida para conseguir un hombre de bien
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
Lo cortes, no quita lo valiente.
Una buena mañana hace buena la jornada.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
La muerte hace reflexionar.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
La mujer es gente en la letrina.
No hay amor sin dolor.