Pedir las perlas de la virgen.
La boda de los pobres, toda es voces.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Basta un minuto para hacer un héroe, pero es necesaria toda una vida para conseguir un hombre de bien
El dinero y el amor son dos cosas que no se pueden ocultar.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
Borracho que come miel, pobre de él!
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
Cuando estuvieres con él, vientre con vientre, no le digas todo lo que sientes.
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
Cuando el león muere, encima le mean las liebres.
No digas que eres feliz hasta que tu enemigo se haya ido
La alegría intensa es cosa seria
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Amor no sufre ausencia.
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
Cuando naciste tú llorabas y todos alrededor sonreían. Vive la vida de modo que cuando mueras tu sonrias y todos alrededor lloren.
Casamiento santo sin capa él y ella sin manto.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Las palabras no cuestan plata.
Amor de casada no vale nada.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
Entender lo bello significa poseerlo
Alabanza propia, mentira clara.
El hable es plata, el silencio es oro.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Tema menos y espere más; coma menos y mastique más; quéjese menos y respire más; hable menos y diga más; odie menos y ame más y todas las cosas buenas serán suyas.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
Amigo de todos, loco con todos
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Donde hay cariño, allí va el niño.