Jamás olvidó el que bien amó.
El que quiero no me quiere, y el que no quiero me dan.
Un ruin ido, otro venido.
Cantó al alba la perdiz, más le valiera morir.
El niño regalado, siempre esta enojado.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
Quien baila y canta, su pena espanta.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Don sin Din, gilipollas en latín.
Gallina que canta ha puesto un huevo
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
La mentira sale por la punta de la nariz.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Putas y frailes andan a pares.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
Disfruta solo los placeres del momento.
Aire gallego, escoba del cielo.
Si los tontos volaran, quince años nublado.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
Entre lo dulce y lo amargo, no existe trecho muy largo.
Lo bello es difícil.
No te fíes de la muchacha de la taberna ni del cielo estrellado de Diciembre.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
A quien presta nada le resta.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Variante: A cada pajarillo le gusta su nidillo.
En casa pobre, pocos cuentos.
Un caballero no puede pegarle a una mujer ni siquiera con una flor.r
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Burro que piensa bota la carga.
El verano muere siempre ahogado