Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
La adoración es una admiración trascendental
En la guerra y en el amor, todo se vale.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Alábate cesto, que venderte quiero.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
La venganza es un plato para tomar frío.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
Casa sin hijos, higuera sin higos.
Dan darán, dicen las campanas.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
A cada santo su vela
El que ha naufragado teme a la mar aún calmada.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Amor es el vino que más pronto se avinagra.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Dicen que casar casar, yo también me casaría si la vida de casados fuera como el primer día.
Aquel a quien amamos no tiene defectos; si le odiáramos, carecería de virtudes.
El que bien te quiere te hará llorar.
Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
Cada gorrión tiene su corazón.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.