No juzgues el barco desde tierra
Nunca bailes en una barca pequeña.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Hay que dejar ir al mundo como va
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
¿Mirón y errarla?.
El agua cuesta arriba dura poco, y menos el amor de niño y loco.
El dolor embellece al cangrejo.
No te cases por dinero, puedes conseguir un préstamo más barato.
Te conozco mascarita
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
Hacer de tripas corazón.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
Donde uno piensa, otro sueña.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
El amor nunca hizo ningún cobarde.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
La menta, el amor aumenta.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
Ser lento en dar es como negar.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Si los filtros sirviesen para capturar a los hombres, todas las mujeres tendrían un amante
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Más peligroso que chocolate crudo.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Para los hombres de mar, antes que letras nadar.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.