Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Una flor no hace primavera.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
El corazón humano se asemeja al barco que navega sin vela. Rara vez, frente a los vientos, encuentra su camino
Tal padre, tal hijo.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Con leña prometida no se calienta la casa.
La flor caída no vuelve a la planta
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
El aburrimiento es una desgracia
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Ir por lana y volver trasquilado.
Zapatero a tus zapatos.
El ojo del amo engorda el ganado.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Cuídate si quieres que Dios te proteja
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
Con putas y bretones pocas razones.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Fraile con sueño tiene mal rezo.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
La tristeza es como un vestido rasgado: hay que dejarlo en casa.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Variante: El perro y el niño, donde le ponen cariño.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.