Palabras blandas te pondrán en andas.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Un clavo saca a otro clavo.
No tengáis en cuenta lo que vuestro corazón dice sobre la almohada
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Más verga que el Trica programando.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Es más seguro ser temido que ser amado
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
Más mamado que chupo de guardería.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Que no pertenezca a los demás quien puede ser solo suyo
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Ahí está la madre del cordero.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Mientras la viuda llora, otros cantan en la boda.
El hombre es verdaderamente libre cuando ni teme ni desea nada
Quien ama a Beltrán ama a su can.
Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
Bonitas palabras al más listo engañan.
La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
El que sabe sabe y el que no es jefe
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Donde hay matrimonio sin amor, habrá amor sin matrimonio.
El amor muere de mal ausencia.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
La barca pasa, la orilla queda
No existen desgracias razonables
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
La belleza siempre tiene razón
El hombre más listo enloquece al amar; la mujer más tonta se vuelve lista cuando ama