Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Dios, si da nieve, también da lana.
Los ladrones no pueden robar el amor, pero a menudo el amor vence ladrones
Se goza más amando que siendo amado
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Si existe, se ve
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Amor con celos, causa desvelos.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Hijos casados, duelos doblados.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
El primer deber del amor es escuchar.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Me dejó como la guayabera.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
Componte para el marido y no para el amigo.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
La ambición mató al ratón.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
Encontrar al perro en la olla
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
El cariño alimenta tanto como el odio consume
El caballero y la dama, también lo son en la cama.
El amor es como la flor de la higuera: si se huele discretamente exhala su fragancia, pero si se la expone a los ojos de los demás acaba cubierta de moscas y pierde su perfume
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
El que espera desespera.
Escribir es un placer secreto y pecaminoso
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
Cuanto más se ama menos se conoce
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
El amor y la nariz enrojecida no pueden ocultarse.
El cuerdo en cabeza ajena escarmienta.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
En abril, va la vieja a veril.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
Las caras nos vemos, más los corazones no.
Riñen las comadres y dícense las verdades.