Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
El cuerdo en cabeza ajena escarmienta.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
En abril, va la vieja a veril.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
Amor de lejos contentos los cuatro.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
Encontrar al perro en la olla
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
Hasta la muerte, todo es vida.
Donde no hay harina todo es mohína.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
Una gota de sangre vale más que cien litros de amor.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
De pequeños principios resultan grandes fines.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Corazón apasionado no sufre ser aconsejado.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
Hasta que llegue Navidad, no eches manos a podar.
Bicho malo nunca muere.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
El amor es loco, pero a muchos vuelve tontos.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
A liebre ida, palos al cubil.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.