La esperanza alegra el alma.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
Quien lee y escribe no pide pan.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
Cuanto más cerca estamos sentados, más regañamos.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
En chica cabeza caben grandes ideas.
Mayo ventoso, año hermoso.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Donde no hay boticarios ni médicos, los hombres se mueren de viejos.
Vísteme despacio que tengo prisa.
No hay más araña que la que teje.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
Más fea que una patada en la canilla.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
El ladrón juzga por su condición.
Hacer el primo.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Gato enratado no quiere pescado.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Quien te ha visto y quien te ve.
Vino puro y ajo crudo, hacen andar al mozo agudo.
Mayo come trigo y Agosto bebe vino.
Amistad por interés, no dura porque no lo es.
A lo hecho, pecho.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
El crédito fue asesinado por los malos pagadores
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Tapados como el burro de la noria.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Primero fui yo puta que tu rufián.
Donde hay pelo hay alegría.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Más vale despedirse que ser despedido.
¿Cómo amaneciste ? Pues bien, ahí acostado.
Mejor ser criado en buena casa que amo en mala.
Si el cura se resfría, hasta el monaguillo tose.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
La mejor manera de tener una buena idea es tener muchas ideas.
De sol de tarde, Dios te guarde.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Agrada y te agradarán.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.
No compres cosa vieja que no sea vino, jamón o teja.
Las penas no matan, pero rematan.