Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Cuando escribas alguna carta, leéla despacio antes de enviarla.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Francés sin jamón ni vino, no vale un comino.
Salud y fuerza en el canuto.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Una mentira puede matar mil verdades.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Las ideas están exentas de impuestos.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
La burla, para quien le gusta.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
Consulta a tu mujer y haz lo contrario a lo que te aconseje.
Copas son triunfos.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Muchas hormigas matan un camello.
El buen hijo a su casa vuelve.
Viejo es Pedro para cabrero.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
De sabios es cambiar de parecer.
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
A veces se llora de alegría.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Un centímetro delante nuestro es completa oscuridad.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
La crianza es buena los trece meses del año
La que da beso da d'eso.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
El hombre reina y la mujer gobierna.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Una palabra deja caer una casa.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
Tal para cual.
Cuando veas relámpagos prepárate para la tormenta
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
El río se llena con arroyos pequeños.